Dobleces oscuros del corazón
Así que tienes un nuevo novio
Felicidades, lo sigo en serio
No le conozco en persona, lástima,
Solo lo he visto en sus fotos juntos
Es más guapo que yo, lo reconozco
También más alto, con mejor auto
De ojos claros y sonrisa honesta
Como niño en día de cumpleaños
Ustedes dos hacen mejor cuadro
En un solo momento cualquiera
Que nosotros en nuestro mejor día
Ya se me han terminado las palabras
Elogiosas para dirigirle
Tú, conociendo los compases
Hasta los más breves de la sinfonía
Tenebrosa de lo profundo del alma
Sabrás muy bien que no hay veneno
En lo que sigue y carece de loa
Pierdo el sueño al pensar, quizá
Que ese cutis impoluto, brillante
Te revele que ha pasado más horas
Frente al espejo, que frente al libro
Me duele imaginarte escondiendo
Una mueca al escuchar la misma broma
Una y otra vez, y que te diga que moderes
La flor de tu lenguaje, el largo de tu falda
Sospecho, sin malicia, que si llegan
Mis líneas a él, leer “melifluo”
Le provoque mayor consternación que
La materia y lo que esta devela
Esto digo sin malicia, lo sabes
Y sabes también que, como para ti
Los dobleces oscuros de tu corazón
Vibran con el ritmo de mi diapasón
Intento, por simpatía, imaginar
Lo que sentirá cuando empiece
A notar tu mano dentro de la suya
Le hace recular por el sudor más que
Alentar el comunicarse sin hablar
Lo siento por él, cuando note que tarareas
Sin darte cuenta, una canción que él no conoce
Que no sabe, y tú no recuerdas, que cantabamos
Abrazados tú y yo, borrachos de alegría
Lo siento por él, cuando descubra esos dobleces
Oscuros de tu corazón, y piense en soportarlos
En vez de adorarlos, aprenderlos, memorizarlos
Y en el vano intento, lo acaben asfixiando
Lo siento por él, cuando una tarde gris te des cuenta
Que extrañas mi humor cruel, mis canciones en tu oído
Mi mano en tu cadera, y los dobleces oscuros
De nuestros corazones dibujando figuras malvadas
Y entonces, de nueva cuenta, lo lamentaré por mí.