Un sueño

Publicado en por El Jaguar Rojo

Anoche tuve un sueño, un sueño que no quiero olvidar. Nos encontramos en la plaza de un pueblo, en medio del carnaval. Tú estabas sola, y yo sin compañía. Nos miramos a través de la calle, nos sonreímos, nos abrazamos.

Fuimos a ver una obra de artistas itinerantes. Los actores hacían participar al público. Un actor vestido de anciano te tomó de la mano, te dieron un machete de cartón y lo perseguiste por el escenario. Otro me animó a entrar en la persecución que se convirtió en un baile. Al final del baile nos encontramos, tus ojos claros en los míos, en el centro del escenario, y sin hablar nos dijimos más que en años de amistad.

Pasamos por la plaza de armas, mientras el cielo nocturno se llenaba de fuegos artificiales. Nos unimos a un grupo de parejas mayores, con los hombres vestidos de blanco y sombrero de paja y las mujeres de vestidos florales. Nosotros de mezclilla. Bailamos danzón con ellos, cambiamos de parejas, y cada vez que nos encontrábamos, nos acercábamos un centímetro más.

Comenzó a llover y nos subimos a un camión decorado de papel de colores, adentro, un grupo tocaba canciones tropicales. La lluvia entraba por las ventanas abiertas sin que importara, bailábamos entre los asientos como se podía, cantábamos a todo pulmón canciones que nunca habíamos oído. Al final de un huapango, terminamos abrazados, duramos un minuto de más, con risas y lluvia y oscuridad alrededor y solo calor y respuestas a preguntas que no nos habíamos admitido hacernos. Te besé y te besé y te besé como en años no había podido expresar. Como no habías podido imaginar. Rompimos el beso en medio de la lluvia y la oscuridad, me susurraste al oído algo que no escribiré porque su belleza será solo para mí. Nos fuimos tomados de la mano entre la lluvia.

Y entonces desperté.

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Etiquetado en narrativa, sueño, Melancolía, romance

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