México de un solo Hombre parte 2
Ah, saludos otra vez, lectores.
La última ocasión que nos vimos nos quedamos discutiendo acerca de que tanto hay de verdad o de mentira en las distintas, y tan dispares, versiones sobre la vida y obra de cierto Benito Juárez.
Pues bien, como su servidor no es quien para dictar juicio a figuras históricas que no conocí, no puede yo dar validez a algun u otro punto de vista. Sin embargo, para dar objetividad al estudio, y promover así el debate democrático, les ofrezco mis más humildes esfuerzos en defender y atacar con sentido y razocinio los argumentos, tanto a favor como en contra, de los hechos de la vida de Benito Juarez.
Pasemos al primer punto, este a favor de Juárez, que dejamos en la sesión pasada:
1.- Al defender la Constitución de 1857 ante los ataques de Ignacio Comonfort y a través de la Guerra de Reforma, Juárez es un defensor de la legalidad.
A favor: La Constitución de 1857 fue básicamente un documento legislativo de políticas liberales, esto es, anticlerical, anti monárquico, nacionalista, federalista, e individualista. En dicho documento se manifestaron las facultades del nuevo gobierno para buscar satisfacer las necesidades de un pueblo urgido de soluciones tras décadas de guerra civil e invasiones, ya gringas, ya españolas.
Cuando los liberales se vieron en el poder, la primera piedra de su obra fue la Constitución de 1857, orientada a darles los medios legales para desarmar a la vieja élite: el ejército y la iglesia. Obviamente, aquellos no se iban a quedar con los brazos cruzados mientras perdían hasta los calzones, y recurrieron a todo su arsenal.
Ignacio Comonfort era un hombre de carácter débil, o al menos un presidente débil. En su novela "Juárez: El Rostro de Piedra", Eduardo Antonio Parra establece que Comonfort era presionado para dar marcha atrás a la constitución desde todos los frentes conservadores, incluyendo su madre, quien le recriminaba su "condenación eterna" (la de ella) porque así se lo decía su confesor. Juárez (de quien no se puede afirmar que fuera ateo) como miembro prominente del partido liberal, recibió el ofrecimiento de Comonfort de unirse en su levantamiento (contra sí mismo, y contra la constitución que le daba poder; aunque usted, no lo crea).
Juárez se negó, y fue arrestado en el palacio nacional mientras Comonfort y el general Félix Zuolaga daban de tumbos en la capital. Al final, Comonfort se retractó otra vez; y antes de abandonar su propio levantamiento contra sí mismo y exiliarse, libera a Juárez para que el toro saliera al ruedo. Juárez lideró al gobierno legal, constitucional, durante los tres años que duró la Guerra de Reforma. Al defender política y militarmente el instrumento que daba personalidad legal al país, que determinaba el poder del gobierno y garantizaba los derechos de los ciudadanos contra sus opresores; Juarez merece ser reconocido como defensor de la legalidad.
En contra: No nos vamos a meter en profundidades filosóficas, porque de sobra es conocido que no porque sea legal es bueno. Legal simplemente significa que es fiel a la ley, pero la ley frecuentemente es injusta, cuando no inhumana. Aprovechando que se acerca el mundial en Sudáfrica, ahí les dejo de tarea que se metan a la vida de Nelson Mandela y el infame Apertheid.
Ahora bien, sentémonos del otro lado de la mesa. ¿Cómo se puede negar que Juárez fuera defensor de la legalidad? Bueno, para comenzar podemos decir que cuando se negó a cooperar en el auto golpe de Comonfort, Juarez estaba ya pensando en tomar el poder, antes que en el benficio del país. ¿En qué nos basámos para decir esto? En que una de las provisiones de la Constitución de 1857 contempla que en ausencia del Presidente de la República, el que debe tomar el mando interino es el Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. ¿Y quién es el Presidente de la Suprema Corte de Justicia durante el gobierno de Nacho Comonfort?: Juárez. Es posible que Don Benito, en vista de que Don Ignacio estaba apunto de escupir al cielo, haya visto la oportunidad de hacerse con el poder sin necesidad de hacer revuelta o arriesgarse a perder las elecciones. ¿Y lo mejor de todo? Era legal; nadie podría tacharle de criminal.
Hay quien va tan lejos para sugerir que Juárez lo planeó desde el principio así. Desde que, como prominente miembro del partido liberal, contribuyó en una cantidad no conocida oficialmente en la redacción de la constitución, ideó la provisión de establecer al Presidente de la Suprema Corte como sustituto del ejecutivo federal, pues ya planeaba hacerse con la jefatura jurídica.
Años más tarde, Juárez cometería el que sin duda es el acto más grave de ilegalidad en su regimen. La constitución de 1857, como la de toda república que se precie de serlo, concede los mayores poderes al órgano representativo, es decir, al congreso, senado, asamblea popular, o como se le diga. Ahora, admito que de momento no recuerdo que acción buscaba, si aprobar alguna ley, o el otorgamiento de poderes extraordinarios a su persona; el punto es que salió derrotado en el congreso y, saltándose las leyes convocó a un plebiscito popular con carácter oficial.
En otra instancia, Juárez buscaba aumentar la influencia del ejecutivo en los asuntos legislativos, para lo que creo la Cámara de Diputados, controlada por el, y así tener un punto de donde ejercer presión en los asuntos legislativos cuando la resolución del congreso le fuera contraria. Hoy en día, la mayoría de las democracias tiene dos órganos legislativos: una cámara baja y una alta, el senado y la casa de representantes, etc.
Ah, y con esto hemos terminado por hoy. Los demás puntos los atenderemos después, y no emitiré una conclusión sino hasta que hayamos concluido de atacar y defender cada uno de los puntos a favor y en contra de Don Benito, para que entonces podamos formarnos una opinión crítica y racional.
Hasta la próxima.
- El Jaguar