Sobre Paulo Coelho
Saludos:
Mi odisea como lector me ha llevado a conocer autores y obras de diversas clases, géneros y grados de calidad. Debo agradecer a una tía que me facilitó los dos tomos de "Los Piratas del Golfo", de Vicente Riva Palacio, el que haya conseguido lo que las sugerencias de mis padres y los requisitos de la secundaria no lograron: volverme lector.
Durante mis años como asiduo a la palabra escrita, he tenido un recorrido interesante, he encontrado decepciones, he olvidado finales, me he quedado boquiabierto y he añadido algunas frases a mi vocabulario diario. Pero todas las obras que he leído me han dejado algo, ya sea conocimiento, sabiduría, tolerancia, o simplimente el servir de mala referencia para poder apreciar la buena literatura cuando llegaba a mis manos.
En fin, luego de que en la entrega pasada defecamos muy merecidamente sobre Carlos Cuauhtémoc Sánchez, cuya obra bien puede definirse como parte del precio de gozar de la libertad de expresión; me traslado a las tierras de Sudamérica para expresar mi opinión sobre otro "gran nombre", uno de esos autores cuyas obras están en todos lados: librerías, puestos de mercado, en el transporte público, etc.
Hoy trataremos ni más ni menos que de el señor Paulo Coelho, originario de Brasil, autor de varios best sellers, con legiones de fans y legiones de detractores por igual. Una amiga muy querida cuya opinión literaria respeto mucho me comentó que ella lo colocaba anticipadamente (pués no lo había leído), en la misma repisa que el ya referido Carlos Cuauhtémoc. Veamos pues.
Mi primer contacto con los trabajos de Coelho vino a través de un libro titulado "El Demonio y la Señorita Prym" que encontré hurgando entre los libros viejos, o al menos guardados dentro de las gavetas de la sala, de mis padres (pues ya se me habían acabado los libros que yo habia adquirido). Dicho libro comienza con una premisa interesante: un extraño llega a un pequeño pueblo, cargado de oro que esconde en el monte. Transmite a la referida Señorita Prym la evidencia del oro y un mensaje para el pueblo: en los siguientes tres (¿o diez?) días alguien debe cometer un crimen, un acto de maldad pura, y el pueblo recibe el oro, que tanto le falta pues está en decadencia. Para no contarselo entero en caso de que planeen leerlo, digamos que siguen algunas páginas en tensión creciente y finalmente, la resolución del conflicto es... decepcionante. Le quedó chico el final al libro. Me dejó la sensación de que al autor se le ocurrió el inicio interesante, se puso a escribir, llegaron las presiones de la editorial, se le acabó el tiempo, se le atravesó una flatulencia mental, y se salió por la tangente. Un final inofensivo, de novato.
Por alguna razón, se me ocurrió que en alguna otra obra podría haber desarrollado completamente el potencial que había asomado ocasionalmente durante la obra ya referida. Decidí así darle la oportunidad a otro libro que encontré en la casa: "Veronika decide morir". Al contrario que "El Demonio... " el inicio fue abrumadoramente desagradable. Debo ser imparcial y decir que muy probablemente se debió dicha opinión a mi propia ideología, dentro de la cual, desprecio enormente el suicido, pues lo veo como un acto de suprema cobardía. El inicio del libro es el futil intento de la referida Veronika por terminar con una vida que no es trágica, solo monótona. Falla en su intento y es internada en un hospital psiquiátrico donde le anuncian que le queda una semana por vivir. Para no arruinarles la obra, la trama trata sobre el redescubrimiento del gusto de vivir por Veronika. El final, con un giro que honestamente no ví venir, es bastane mejor que el de la anterior obra. Sin embargo, una vez pasada la etapa emocional y que comienza la etapa racional, me dí cuenta de que una vez más estaba frente a un libro con clichés, con soluciones simples, de lógica, pero de lógica pobre. Este libro contenía además el defecto de incluir un capítulo y un párrafo de otro donde el narrador se enfoca en sí mismo. El contenido de esa parte es totalmente estéril, y más parece una manifestación de vanidad, que cualquier otra cosa.
Haciendo un resumen de las dos obras, me encontré frente a dos libros que contenían uno que otro chispazo de buen contenido. Una buena dosis de mediocridad, y una lección purista como para indigestar. Decidí, sin embargo, darle una oportunidad más a este autor.
Me decidí por "El Peregrino". Mi decepción comenzó pronto, al ser una obra autobiográfica me recordaba al desagradable episodio de "Veronika..." En fin, seguí leyendo la historia de Coelho, el mago (según él), puesto a prueba luego de fallar en una importante ceremonia de inciación de algún clan mágico. La prueba a completar es el encontrar su espada de mago que está escondida en algún punto del llamado "Extraño Camino de Santiago". Supuestamente, en la fé católica, existen tres grandes destinos de peregrinación:
1.- Jerusalén: Esta antigua ciudad es el lugar más sagrado de la fé cristiana pues alberga la iglesia del Santo Sepulcro, supuesto lugar de la tumba de Cristo. Es también la ciudad más sagrada de la fé judía pues en ella se encuentra el Muro de las Lamentaciones, que si no mal recuerdo, es el muro oeste del legendario templo de Salomón. Es también el hogar de la mezquita Al-Aqsa, el tercer sitio más sagrado del islam.
2.- Roma: La ciudad del vaticano es el hogar de la Basílica de San Pedro y la morada del Papa, la mayor autoridad dentro de la iglesia católica.
3.- Santiago de Compostela: Esta ciudad española alberga la Catedral de Santiago, de donde se supone que dicho santo, el hermano mayor de Jesús, ascendió al cielo en forma de estrella (Santiago viene de la contracción de San Yago, o San Diego, y Compostela significa Campo de la Estrella).
En fin, durante su peregrinación desde cierto pueblo en Francia, hasta Santiago de Compostela, Coelho nos ofrece otra obra mediocre, con algún chispazo de inteligencia aquí y allá, pero con tantos momentos llenos del mismo retrasado purismo por el cual la gente lo compara con Carlos Cuauhtémoc Sánchez. Otra decepción, para resumir.
Durante algunos días consideré darle una oportunidad a "El Alquimista", pero al final desistí.
Sin embargo, analicemos ahora sus obras mediante los 5 Elementos de la Ficción:
1.- Trama
a) "El Demonio...": La idea central que se maneja al incio parece que puede poner en un verdadero jaque filosófico al lector, pero como ya dije, el final es tan nefasto que al caer arrastra consigo al resto del libro. Como el orgasmo que no llega luego de una buena calentada, únicamente sirve para aumentar el sentimiento de decepción.
b) "Veronika..": De dinámica inversa al anterior, con un inicio para llorar pero un final de sonrisas, puede dar una idea incorrecta del talento de este escritor.
c) "El Peregrino": Las rutas y dificultades que pasa un mago para completar la busqueda de sí mismo y su lugar en el orden universal es bastante llamativa.
En resumen, la sola trama tiene momentos brillantes, por lo que se podría merecer un 7.
2.- Personajes
Competencia seria por el deshonor de ser el peor de los rasgos de Coelho como autor. Sus personajes, sin excepción, son planos, unidimensionales. Están en la obra unicamente para llevar a cabo el propósito de hacer avanzar la trama, pero carecen de personalidad, de encanto; en resumen, de humanidad.
Calificación: 5
3.- Tema
Es en este punto donde se parece más a CCS. En "El Demonio..." el tema de la redención, y la bondad del alma saltan a la vista, pero tratados desde el punto de vista más obvio y carente de imaginación que hay. En "Veronika..." sobre el valor de vivir, y algo de ironía. En "El Peregrino", la determinación, la confianza en uno mismo (con lo que estoy de acuerdo) y la confianza en un ser superior (con lo que no estoy de acuerdo) bailan un can-can alternando cual de los tres saca los calzones.
Calificación: 6
4.- Ambientación
En todos se maneja una época relativamente moderna. "El Demonio..." sucede en una villa montañosa de Sudamérica. "Veronika..." en una ciudad de Europa oriental cuyo nombre no acierto a recordar. "El Peregrino", mayormente en España, en la zona cantábrica y el país vasco. La verdad, la ambientación no puede ser juzgada de manera muy severa. Hay que ser de verdad mal escritor para seleccionar el entorno incorrecto para una obra. Pero al igual que sus personajes, se pierde valía en éste punto pues únicamente parece que nos quiere presumir su fama de viajado, porque el pequeño pueblo de Sudamérica bien podría ser una aldea europea, y la ciudad de Europa del este podría ser alguna fría aldea del noroeste de los Estado Unidos y la cosa no cambiaba. Parece que El Extraño Camino de Santiago sería el único de ambientación rescatable, donde la interacción de los personajes con las características regionales no puede ser transportada a ningún otro lado.
Calificación: 7
5.- Estilo
Sin ser malo, tampoco se puede considerar bueno. Una narración estándar, sin complicaciones, pero sin el encanto que tiene un García Márquez, un Donoso, un Vargas Llosa o de perdida un Ibargüengoitia. Su nivel de narración es el mínimo requerido para contar la historia.
Calificación: 6
El promedio de puntaje arroja: 6.4
Para concluir les diré que si quieren leer a Paulo Coelho, adelante. Descúbranlo por ustedes mismos y juzguen. Si no lo quieren leer, no se pierden de nada. Suena cruel pero he de ser sincero: Coelho pudiera no haber existido y el mundo literario no lo extrañaría.
-El Jaguar
Mi odisea como lector me ha llevado a conocer autores y obras de diversas clases, géneros y grados de calidad. Debo agradecer a una tía que me facilitó los dos tomos de "Los Piratas del Golfo", de Vicente Riva Palacio, el que haya conseguido lo que las sugerencias de mis padres y los requisitos de la secundaria no lograron: volverme lector.
Durante mis años como asiduo a la palabra escrita, he tenido un recorrido interesante, he encontrado decepciones, he olvidado finales, me he quedado boquiabierto y he añadido algunas frases a mi vocabulario diario. Pero todas las obras que he leído me han dejado algo, ya sea conocimiento, sabiduría, tolerancia, o simplimente el servir de mala referencia para poder apreciar la buena literatura cuando llegaba a mis manos.
En fin, luego de que en la entrega pasada defecamos muy merecidamente sobre Carlos Cuauhtémoc Sánchez, cuya obra bien puede definirse como parte del precio de gozar de la libertad de expresión; me traslado a las tierras de Sudamérica para expresar mi opinión sobre otro "gran nombre", uno de esos autores cuyas obras están en todos lados: librerías, puestos de mercado, en el transporte público, etc.
Hoy trataremos ni más ni menos que de el señor Paulo Coelho, originario de Brasil, autor de varios best sellers, con legiones de fans y legiones de detractores por igual. Una amiga muy querida cuya opinión literaria respeto mucho me comentó que ella lo colocaba anticipadamente (pués no lo había leído), en la misma repisa que el ya referido Carlos Cuauhtémoc. Veamos pues.
Mi primer contacto con los trabajos de Coelho vino a través de un libro titulado "El Demonio y la Señorita Prym" que encontré hurgando entre los libros viejos, o al menos guardados dentro de las gavetas de la sala, de mis padres (pues ya se me habían acabado los libros que yo habia adquirido). Dicho libro comienza con una premisa interesante: un extraño llega a un pequeño pueblo, cargado de oro que esconde en el monte. Transmite a la referida Señorita Prym la evidencia del oro y un mensaje para el pueblo: en los siguientes tres (¿o diez?) días alguien debe cometer un crimen, un acto de maldad pura, y el pueblo recibe el oro, que tanto le falta pues está en decadencia. Para no contarselo entero en caso de que planeen leerlo, digamos que siguen algunas páginas en tensión creciente y finalmente, la resolución del conflicto es... decepcionante. Le quedó chico el final al libro. Me dejó la sensación de que al autor se le ocurrió el inicio interesante, se puso a escribir, llegaron las presiones de la editorial, se le acabó el tiempo, se le atravesó una flatulencia mental, y se salió por la tangente. Un final inofensivo, de novato.
Por alguna razón, se me ocurrió que en alguna otra obra podría haber desarrollado completamente el potencial que había asomado ocasionalmente durante la obra ya referida. Decidí así darle la oportunidad a otro libro que encontré en la casa: "Veronika decide morir". Al contrario que "El Demonio... " el inicio fue abrumadoramente desagradable. Debo ser imparcial y decir que muy probablemente se debió dicha opinión a mi propia ideología, dentro de la cual, desprecio enormente el suicido, pues lo veo como un acto de suprema cobardía. El inicio del libro es el futil intento de la referida Veronika por terminar con una vida que no es trágica, solo monótona. Falla en su intento y es internada en un hospital psiquiátrico donde le anuncian que le queda una semana por vivir. Para no arruinarles la obra, la trama trata sobre el redescubrimiento del gusto de vivir por Veronika. El final, con un giro que honestamente no ví venir, es bastane mejor que el de la anterior obra. Sin embargo, una vez pasada la etapa emocional y que comienza la etapa racional, me dí cuenta de que una vez más estaba frente a un libro con clichés, con soluciones simples, de lógica, pero de lógica pobre. Este libro contenía además el defecto de incluir un capítulo y un párrafo de otro donde el narrador se enfoca en sí mismo. El contenido de esa parte es totalmente estéril, y más parece una manifestación de vanidad, que cualquier otra cosa.
Haciendo un resumen de las dos obras, me encontré frente a dos libros que contenían uno que otro chispazo de buen contenido. Una buena dosis de mediocridad, y una lección purista como para indigestar. Decidí, sin embargo, darle una oportunidad más a este autor.
Me decidí por "El Peregrino". Mi decepción comenzó pronto, al ser una obra autobiográfica me recordaba al desagradable episodio de "Veronika..." En fin, seguí leyendo la historia de Coelho, el mago (según él), puesto a prueba luego de fallar en una importante ceremonia de inciación de algún clan mágico. La prueba a completar es el encontrar su espada de mago que está escondida en algún punto del llamado "Extraño Camino de Santiago". Supuestamente, en la fé católica, existen tres grandes destinos de peregrinación:
1.- Jerusalén: Esta antigua ciudad es el lugar más sagrado de la fé cristiana pues alberga la iglesia del Santo Sepulcro, supuesto lugar de la tumba de Cristo. Es también la ciudad más sagrada de la fé judía pues en ella se encuentra el Muro de las Lamentaciones, que si no mal recuerdo, es el muro oeste del legendario templo de Salomón. Es también el hogar de la mezquita Al-Aqsa, el tercer sitio más sagrado del islam.
2.- Roma: La ciudad del vaticano es el hogar de la Basílica de San Pedro y la morada del Papa, la mayor autoridad dentro de la iglesia católica.
3.- Santiago de Compostela: Esta ciudad española alberga la Catedral de Santiago, de donde se supone que dicho santo, el hermano mayor de Jesús, ascendió al cielo en forma de estrella (Santiago viene de la contracción de San Yago, o San Diego, y Compostela significa Campo de la Estrella).
En fin, durante su peregrinación desde cierto pueblo en Francia, hasta Santiago de Compostela, Coelho nos ofrece otra obra mediocre, con algún chispazo de inteligencia aquí y allá, pero con tantos momentos llenos del mismo retrasado purismo por el cual la gente lo compara con Carlos Cuauhtémoc Sánchez. Otra decepción, para resumir.
Durante algunos días consideré darle una oportunidad a "El Alquimista", pero al final desistí.
Sin embargo, analicemos ahora sus obras mediante los 5 Elementos de la Ficción:
1.- Trama
a) "El Demonio...": La idea central que se maneja al incio parece que puede poner en un verdadero jaque filosófico al lector, pero como ya dije, el final es tan nefasto que al caer arrastra consigo al resto del libro. Como el orgasmo que no llega luego de una buena calentada, únicamente sirve para aumentar el sentimiento de decepción.
b) "Veronika..": De dinámica inversa al anterior, con un inicio para llorar pero un final de sonrisas, puede dar una idea incorrecta del talento de este escritor.
c) "El Peregrino": Las rutas y dificultades que pasa un mago para completar la busqueda de sí mismo y su lugar en el orden universal es bastante llamativa.
En resumen, la sola trama tiene momentos brillantes, por lo que se podría merecer un 7.
2.- Personajes
Competencia seria por el deshonor de ser el peor de los rasgos de Coelho como autor. Sus personajes, sin excepción, son planos, unidimensionales. Están en la obra unicamente para llevar a cabo el propósito de hacer avanzar la trama, pero carecen de personalidad, de encanto; en resumen, de humanidad.
Calificación: 5
3.- Tema
Es en este punto donde se parece más a CCS. En "El Demonio..." el tema de la redención, y la bondad del alma saltan a la vista, pero tratados desde el punto de vista más obvio y carente de imaginación que hay. En "Veronika..." sobre el valor de vivir, y algo de ironía. En "El Peregrino", la determinación, la confianza en uno mismo (con lo que estoy de acuerdo) y la confianza en un ser superior (con lo que no estoy de acuerdo) bailan un can-can alternando cual de los tres saca los calzones.
Calificación: 6
4.- Ambientación
En todos se maneja una época relativamente moderna. "El Demonio..." sucede en una villa montañosa de Sudamérica. "Veronika..." en una ciudad de Europa oriental cuyo nombre no acierto a recordar. "El Peregrino", mayormente en España, en la zona cantábrica y el país vasco. La verdad, la ambientación no puede ser juzgada de manera muy severa. Hay que ser de verdad mal escritor para seleccionar el entorno incorrecto para una obra. Pero al igual que sus personajes, se pierde valía en éste punto pues únicamente parece que nos quiere presumir su fama de viajado, porque el pequeño pueblo de Sudamérica bien podría ser una aldea europea, y la ciudad de Europa del este podría ser alguna fría aldea del noroeste de los Estado Unidos y la cosa no cambiaba. Parece que El Extraño Camino de Santiago sería el único de ambientación rescatable, donde la interacción de los personajes con las características regionales no puede ser transportada a ningún otro lado.
Calificación: 7
5.- Estilo
Sin ser malo, tampoco se puede considerar bueno. Una narración estándar, sin complicaciones, pero sin el encanto que tiene un García Márquez, un Donoso, un Vargas Llosa o de perdida un Ibargüengoitia. Su nivel de narración es el mínimo requerido para contar la historia.
Calificación: 6
El promedio de puntaje arroja: 6.4
Para concluir les diré que si quieren leer a Paulo Coelho, adelante. Descúbranlo por ustedes mismos y juzguen. Si no lo quieren leer, no se pierden de nada. Suena cruel pero he de ser sincero: Coelho pudiera no haber existido y el mundo literario no lo extrañaría.
-El Jaguar
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