Sobre Carlos Cuauhtemoc Sánchez
Saludos:
Antes que nada, un poco sobre mí.
1.- Tengo 26 años, no soy ningún adolescente que no ha vivido o no sabe lo que dice.
2.- Soy ingeniero egresado del politécnico y tengo más de una década como ávido lector, no soy ningún ignorante.
3.- No fumo, no tomo, y nunca me he drogado por lo que no soy un depravado cuyo estilo de vida se sienta agredido por la obra de Carlos Cuauhtemoc Sánchez.
4.- He tomado, me fumado (puros), y me he metido en uno que otro altercado en mis correrías, no soy ningún santurrón.
¿Por qué he sentido la necesidad de aclarar lo anterior?
Porque quiero que quede claro que las siguientes líneas son escritas con bases literarias y no personales en lo absoluto, porque quiero que sepan que lo que voy a decir es producto del razocinio y no del sentimiento, porque voy a hablar de Carlos Cuauhtemoc Sánchez.
Carlos Cuauhtemoc Sánchez es un escritor mexicano. Ganador de varios premios. Ha escrito varios Best-Seller.
Y es uno de los peores escritores que he tenido la desgracia de leer.
Empezemos por los argumentos más utilizados por sus admiradores.
1.- Sus escritos llegan al alma.
2.- Trata sobre temas de actualidad.
3.- Les ha ayudado en la vida.
Acerca de lo primero, bueno, tal vez no tengo forma de rebatir dicho punto. Solo que en gustos se rompen géneros. Lo que para algunas personas es poderosamente sentimental, para otras es asquerosamente meloso. Carlos Cuauhtemoc Sánchez (CCS) es un escritor sentimental, cuyo estilo debe, por fuerza porque de otra forma no tiene sentido su lectura, alcanzar los sentimientos más profundos de sus lectores. Es lacrimoso a la fuerza.
Si bien, como ya dije, no puedo negar el sentimiento que pueden despertar sus escritos, debo denunciar la gran carencia mental que sufren. CCS en una entrevista dijo que el no daba fórmulas ni recetas. Tal vez no es su intención (lo cual es difícil de creer al leerlo), pero lo hace todos modos.
¿O cómo se supone que se interpreten los pasajes de juventud en éxtasis 2 que condenan la masturbación y la ligan a relaciones de parejas infructuosas sentimental y físicamente? ¿No es eso una fórmula? ¿No dicen esas líneas "No lo hagas, y te irá bien"?
¿A quién cree que engaña? Tanto con la falsa declaración como con sus ideas que nos quiere forzar, pero a eso llegaremos más adelante.
Sobre el segundo punto. Es dificil para muchas personas, tan consternadas con los ajetreos de la vide moderna, el estudiar, no ya la historia, si no a veces, su propio pasado. Para una persona que gana el mínimo, o trabaja y estudia, un relato sobre un joven mexicano que supera al alcoholismo es mucho más atrayente que la raíz del conflicto de los Balcanes, o la vida de Honore de Balzac.
No se les puede culpar.
Pero éste argumento posee las mismas flaquezas que el anterior. Al igual que el sentimentalismo impreso en sus escritos no compensa, si no agrava, la falta de del estimulo racional en sus libros; la modernidad en que se situan las temáticas de sus publicaciones, no salva literariamente a CCS.
La razón de que sus libros traten de problemas de la actualidad es que éstos son escritos de auto ayuda y del mal llamado género de superación personal (¿Acaso el puro enriquecimiento cultural no es superación personal?) y por lo tanto es forzoso que se situen en un entorno con que el lector a quien está dirigido se pueda identificar.
Sus libros tratan problemas reales de la vida moderna porque no le queda de otra. Pierden todo objetivo si no es así.
El público, la audiencia de CCS son adolescentes, personas con problemas de autoestima, o que se encuentran en necesidad de algún estimulo para resolver un problema que aqueja sus vidas. Aplaudo la intención detrás de un libro de ayuda, que es resolver el problema de dicha persona. El libro no será de ayuda a la persona, quien no se sentirá identificada con la obra, si ésta se sitúa en otra época distinta a la actual. Es decir, la contemporaniedad de sus escritos no es un dote literario, es una necesidad funcional.
Sobre el tercer planteamiento, de forma similar a los anteriores, no dudo de que haya personas a quienes dichos textos hayan cambiado la vida. Y es precisamente en ese punto que incide mi preocupación. CCS recurre a uno de los trucos más depravados, a uno de los recursos más cobardes e inéticos que sufrido el hombre en toda su historia.
Recurrir a la literatura para moldear un patrón de conducta.
A través de su narración (la cual es bastante mala por cierto, pareciera que está dando las noticias de la tarde), CCS impone su opinión a los lectores: la masturbación es mala, el sexo premarital es malo, etc.
Lo anterior es peor toda vez que sus obras son siempre de lo mismo. He aquí el método Carlos Cuauhtemoc Sánchez para escribir una novela:
1.- Elegir un protagonista
2.- Elegir un tema
Primero, establezca un protagonista con opinion favorable sobre el tema o uno muy cercano
Segundo, coloque al protagonista en una situación desfavorable ocasionada por los aspectos negativos del tema
Tercera, el protagonista pasa por un estado de crecimiento espiritual y moral al superar las dificultades relacionadas al tema
Cuarto, final feliz en base al tema
Ahí tienen, en una bellota, a lo que se resume cualquier obra de CCS. El peligro de sus obras se dá precisamente por la acumulación de éstas. En una trata sobre el alcoholismo, en dos sobre sexualidad, etc. De manera que al juntarlas todas, CCS nos está transmitiendo todo un patrón de comportamiento.
Las lecturas de CCS buscan convencer al lector de que la opinión del autor, expresada a através del protagonista, es la correcta. ¿Y eso qué creen que implica?
Implica renunciar a nuestro libre albedrío, a nuestro derecho y capacidad de discernir.
En mi opinión, CCS no es mas que un moralista que busca imponer su ideología a un público vulnerable valiéndose de la literatura y la sensibilidad de las personas.
Ahora, dejando de lado la discusión sobre la temática, vayamos a los puntos finos literarios de las obras del señor CCS. Analicemos su obra en base a los Cinco Elementos de la Ficción: Personajes, Trama, Tema, Entorno y Estilo.
I.- Personajes
Los personajes de CCS cumplen el objetivo que les asigna CSS, y no más. El protagonista únicamente refleja el lado de una personalidad según corresponde a la etapa de la historia en base a la temática y los personajes de apoyo cumplen una función específica, y no hay más. No hay desarrollo, no hay misterio, no hay rincones oscuros que desempolvar. Se podrá argumentar que sus obras, al ser de auto ayuda, no requieren de personajes complejos, pero eso no exime a sus trabajos de pecar de sencillez en el desarrollo de sus personajes.
Calificación: 6
II.- Trama
Como ya explicamos anteriormente, la trama de sus trabajos es sencilla y predecible. Únicamente cambiamos Hugo por Paco y alcohol por herpes y ya tenemos otra historia. De igual forma, se puede argumentar que la trama cumple con el objetivo de la obra: enseñar una lección. Y es en eso donde está su debilidad literaria. Las obras de auto ayuda tienen un objetivo concreto: transmitir un mensaje/enseñar una lección. La obra está definida y al mismo tiempo limitada por el objetivo mismo de su escencia. En una novela normal (en una verdadera obra literaria, dicho sea de paso), esta limitación no existe, pues la multitud de situaciones ocasiona que el lector razone y determine cual es la lección, de todas las posibles que ofrece la obra, que el desea aprender y con la cual enriquecer su caracter. Una analogía perfecta para las obras de este pseudo escritor es el tunel del tranvía: Existe solo una vía de entrada (aunque es justo reconocer que este primer paso ocurre en casi toda la literatura), no hay desviaciones, ni curvas, ni ramificaciones, solo una riel que va de frente y en una sola dirección, y una salida al final. Incluso se puede decir que a medio camino, si no es que desde el comienzo, se puede ver la salida del túnel, o lo que es lo mismo, predecir el final de la obra.
Calificación: 5
III.- Tema
Digamos que lo único que se salva de sus obras es la nobleza del tema. El alcoholismo, la drogadicción, el embarazo adolescente y las enfermades de transmisión sexual son temas relevantes para la sociedad, son indicadores de su nivel de civilización y calidad cultural y moral. Sin embargo, hay que restar puntos por el objeto tan inmoral detrás de su obra, el cual, como ya se dijo, es forzar sobre el lector una forma de pensar. Dichas acciones constituyen crímenes contra la literatura.
Calificación: 6
IV.- Entorno
Como ya se ha dicho, el entorno definido en sus obras es la época moderna, en locaciones familiares, para apelar al sentimiento de identificación del lector. En éste sentido, no puedo argumentar en contra de la valides del marco elegido para colgar el cuadro. Embona. Aunque ya se ha expuesto la debilidad de su elección de entorno, y es que está obligado a hacerlo así para transmitir su mensaje, por lo que el mérito literario disminuye.
Calificación: 6
V.- Estilo
Aquí es donde, literariamente, Carlos Cuauhtemoc Sánchez se hunde en podredumbre. Pocas veces he visto una narrativa más torpe, mas deshabrida, más sosa y sin vida. Hasta en columnas periodísticas uno encuentra más emoción que en los libros de este tipo. Solo falta recordar los pasajes de "Juventud en Éxtasis" cuando el protagonista, Efrén, revisa un libro acerca de enfermedades de transmisión sexual. Lo que sucede entonces es una dolorosa y vomitiva (no por el tema, si no por la narración) descipción enciclopédica de como se manifiestan los distintos padecimientos. En vez de ahondar en el estado psicológico y emocional del personaje, CCS espera hasta completar las definiciones citadas a la letra de los síntomas, causas y tratamientos. Patético.
Como ya explique, a esto hay que añadirle el objetivo que persigue su prosa: forzar, a veces medienta opiniones prejuiciosas y carentes de lógica, su forma de pensar sobre el lector. Absolutamente reprobable.
Calificación: 0
Así pués, veamos como le fue: 23 puntos, en cinco categorías. Lo anterior para un fabuloso total de: 4.6
Veredicto: Reprobado
La gente dificilmente cambia. Aquellos de ustedes a quienes gusten sus obras no van a cambiar de opinión por lo que diga su humilde servidor. De forma similar, aquellos que lo repudiamos no nos vamos a volver sus fans luego de leer un blog pro-CCS.
El objetivo de este post es advertir a los jóvenes que no lo conocen, o que se sienten indefinidos en su postura hacia las obras de Carlos Cuauhtemoc Sánchez, que no lo lean.
Como obras de autoayuda, son teoreticamente útiles. Como literatura, sus libros son menos que basura. Cómo ídolo y ejemplo a seguir, es reprobable. No dejen que un moralista persinado pseudo escritorete les diga que hacer. No dejen que ese bolonio les prive de la experiencia de vivir, con todas sus altas y bajas. No permitan que les quiten su razonamiento, su capacidad de discernir y, últimadamente de escoger. Y menos que lo haga un ingenierete cuya escritura es tan vomitiva que incluso lo induce a uno a poner en tela de juicio la libertad de expresión.
Sean libres.
- El Jaguar
Antes que nada, un poco sobre mí.
1.- Tengo 26 años, no soy ningún adolescente que no ha vivido o no sabe lo que dice.
2.- Soy ingeniero egresado del politécnico y tengo más de una década como ávido lector, no soy ningún ignorante.
3.- No fumo, no tomo, y nunca me he drogado por lo que no soy un depravado cuyo estilo de vida se sienta agredido por la obra de Carlos Cuauhtemoc Sánchez.
4.- He tomado, me fumado (puros), y me he metido en uno que otro altercado en mis correrías, no soy ningún santurrón.
¿Por qué he sentido la necesidad de aclarar lo anterior?
Porque quiero que quede claro que las siguientes líneas son escritas con bases literarias y no personales en lo absoluto, porque quiero que sepan que lo que voy a decir es producto del razocinio y no del sentimiento, porque voy a hablar de Carlos Cuauhtemoc Sánchez.
Carlos Cuauhtemoc Sánchez es un escritor mexicano. Ganador de varios premios. Ha escrito varios Best-Seller.
Y es uno de los peores escritores que he tenido la desgracia de leer.
Empezemos por los argumentos más utilizados por sus admiradores.
1.- Sus escritos llegan al alma.
2.- Trata sobre temas de actualidad.
3.- Les ha ayudado en la vida.
Acerca de lo primero, bueno, tal vez no tengo forma de rebatir dicho punto. Solo que en gustos se rompen géneros. Lo que para algunas personas es poderosamente sentimental, para otras es asquerosamente meloso. Carlos Cuauhtemoc Sánchez (CCS) es un escritor sentimental, cuyo estilo debe, por fuerza porque de otra forma no tiene sentido su lectura, alcanzar los sentimientos más profundos de sus lectores. Es lacrimoso a la fuerza.
Si bien, como ya dije, no puedo negar el sentimiento que pueden despertar sus escritos, debo denunciar la gran carencia mental que sufren. CCS en una entrevista dijo que el no daba fórmulas ni recetas. Tal vez no es su intención (lo cual es difícil de creer al leerlo), pero lo hace todos modos.
¿O cómo se supone que se interpreten los pasajes de juventud en éxtasis 2 que condenan la masturbación y la ligan a relaciones de parejas infructuosas sentimental y físicamente? ¿No es eso una fórmula? ¿No dicen esas líneas "No lo hagas, y te irá bien"?
¿A quién cree que engaña? Tanto con la falsa declaración como con sus ideas que nos quiere forzar, pero a eso llegaremos más adelante.
Sobre el segundo punto. Es dificil para muchas personas, tan consternadas con los ajetreos de la vide moderna, el estudiar, no ya la historia, si no a veces, su propio pasado. Para una persona que gana el mínimo, o trabaja y estudia, un relato sobre un joven mexicano que supera al alcoholismo es mucho más atrayente que la raíz del conflicto de los Balcanes, o la vida de Honore de Balzac.
No se les puede culpar.
Pero éste argumento posee las mismas flaquezas que el anterior. Al igual que el sentimentalismo impreso en sus escritos no compensa, si no agrava, la falta de del estimulo racional en sus libros; la modernidad en que se situan las temáticas de sus publicaciones, no salva literariamente a CCS.
La razón de que sus libros traten de problemas de la actualidad es que éstos son escritos de auto ayuda y del mal llamado género de superación personal (¿Acaso el puro enriquecimiento cultural no es superación personal?) y por lo tanto es forzoso que se situen en un entorno con que el lector a quien está dirigido se pueda identificar.
Sus libros tratan problemas reales de la vida moderna porque no le queda de otra. Pierden todo objetivo si no es así.
El público, la audiencia de CCS son adolescentes, personas con problemas de autoestima, o que se encuentran en necesidad de algún estimulo para resolver un problema que aqueja sus vidas. Aplaudo la intención detrás de un libro de ayuda, que es resolver el problema de dicha persona. El libro no será de ayuda a la persona, quien no se sentirá identificada con la obra, si ésta se sitúa en otra época distinta a la actual. Es decir, la contemporaniedad de sus escritos no es un dote literario, es una necesidad funcional.
Sobre el tercer planteamiento, de forma similar a los anteriores, no dudo de que haya personas a quienes dichos textos hayan cambiado la vida. Y es precisamente en ese punto que incide mi preocupación. CCS recurre a uno de los trucos más depravados, a uno de los recursos más cobardes e inéticos que sufrido el hombre en toda su historia.
Recurrir a la literatura para moldear un patrón de conducta.
A través de su narración (la cual es bastante mala por cierto, pareciera que está dando las noticias de la tarde), CCS impone su opinión a los lectores: la masturbación es mala, el sexo premarital es malo, etc.
Lo anterior es peor toda vez que sus obras son siempre de lo mismo. He aquí el método Carlos Cuauhtemoc Sánchez para escribir una novela:
1.- Elegir un protagonista
2.- Elegir un tema
Primero, establezca un protagonista con opinion favorable sobre el tema o uno muy cercano
Segundo, coloque al protagonista en una situación desfavorable ocasionada por los aspectos negativos del tema
Tercera, el protagonista pasa por un estado de crecimiento espiritual y moral al superar las dificultades relacionadas al tema
Cuarto, final feliz en base al tema
Ahí tienen, en una bellota, a lo que se resume cualquier obra de CCS. El peligro de sus obras se dá precisamente por la acumulación de éstas. En una trata sobre el alcoholismo, en dos sobre sexualidad, etc. De manera que al juntarlas todas, CCS nos está transmitiendo todo un patrón de comportamiento.
Las lecturas de CCS buscan convencer al lector de que la opinión del autor, expresada a através del protagonista, es la correcta. ¿Y eso qué creen que implica?
Implica renunciar a nuestro libre albedrío, a nuestro derecho y capacidad de discernir.
En mi opinión, CCS no es mas que un moralista que busca imponer su ideología a un público vulnerable valiéndose de la literatura y la sensibilidad de las personas.
Ahora, dejando de lado la discusión sobre la temática, vayamos a los puntos finos literarios de las obras del señor CCS. Analicemos su obra en base a los Cinco Elementos de la Ficción: Personajes, Trama, Tema, Entorno y Estilo.
I.- Personajes
Los personajes de CCS cumplen el objetivo que les asigna CSS, y no más. El protagonista únicamente refleja el lado de una personalidad según corresponde a la etapa de la historia en base a la temática y los personajes de apoyo cumplen una función específica, y no hay más. No hay desarrollo, no hay misterio, no hay rincones oscuros que desempolvar. Se podrá argumentar que sus obras, al ser de auto ayuda, no requieren de personajes complejos, pero eso no exime a sus trabajos de pecar de sencillez en el desarrollo de sus personajes.
Calificación: 6
II.- Trama
Como ya explicamos anteriormente, la trama de sus trabajos es sencilla y predecible. Únicamente cambiamos Hugo por Paco y alcohol por herpes y ya tenemos otra historia. De igual forma, se puede argumentar que la trama cumple con el objetivo de la obra: enseñar una lección. Y es en eso donde está su debilidad literaria. Las obras de auto ayuda tienen un objetivo concreto: transmitir un mensaje/enseñar una lección. La obra está definida y al mismo tiempo limitada por el objetivo mismo de su escencia. En una novela normal (en una verdadera obra literaria, dicho sea de paso), esta limitación no existe, pues la multitud de situaciones ocasiona que el lector razone y determine cual es la lección, de todas las posibles que ofrece la obra, que el desea aprender y con la cual enriquecer su caracter. Una analogía perfecta para las obras de este pseudo escritor es el tunel del tranvía: Existe solo una vía de entrada (aunque es justo reconocer que este primer paso ocurre en casi toda la literatura), no hay desviaciones, ni curvas, ni ramificaciones, solo una riel que va de frente y en una sola dirección, y una salida al final. Incluso se puede decir que a medio camino, si no es que desde el comienzo, se puede ver la salida del túnel, o lo que es lo mismo, predecir el final de la obra.
Calificación: 5
III.- Tema
Digamos que lo único que se salva de sus obras es la nobleza del tema. El alcoholismo, la drogadicción, el embarazo adolescente y las enfermades de transmisión sexual son temas relevantes para la sociedad, son indicadores de su nivel de civilización y calidad cultural y moral. Sin embargo, hay que restar puntos por el objeto tan inmoral detrás de su obra, el cual, como ya se dijo, es forzar sobre el lector una forma de pensar. Dichas acciones constituyen crímenes contra la literatura.
Calificación: 6
IV.- Entorno
Como ya se ha dicho, el entorno definido en sus obras es la época moderna, en locaciones familiares, para apelar al sentimiento de identificación del lector. En éste sentido, no puedo argumentar en contra de la valides del marco elegido para colgar el cuadro. Embona. Aunque ya se ha expuesto la debilidad de su elección de entorno, y es que está obligado a hacerlo así para transmitir su mensaje, por lo que el mérito literario disminuye.
Calificación: 6
V.- Estilo
Aquí es donde, literariamente, Carlos Cuauhtemoc Sánchez se hunde en podredumbre. Pocas veces he visto una narrativa más torpe, mas deshabrida, más sosa y sin vida. Hasta en columnas periodísticas uno encuentra más emoción que en los libros de este tipo. Solo falta recordar los pasajes de "Juventud en Éxtasis" cuando el protagonista, Efrén, revisa un libro acerca de enfermedades de transmisión sexual. Lo que sucede entonces es una dolorosa y vomitiva (no por el tema, si no por la narración) descipción enciclopédica de como se manifiestan los distintos padecimientos. En vez de ahondar en el estado psicológico y emocional del personaje, CCS espera hasta completar las definiciones citadas a la letra de los síntomas, causas y tratamientos. Patético.
Como ya explique, a esto hay que añadirle el objetivo que persigue su prosa: forzar, a veces medienta opiniones prejuiciosas y carentes de lógica, su forma de pensar sobre el lector. Absolutamente reprobable.
Calificación: 0
Así pués, veamos como le fue: 23 puntos, en cinco categorías. Lo anterior para un fabuloso total de: 4.6
Veredicto: Reprobado
La gente dificilmente cambia. Aquellos de ustedes a quienes gusten sus obras no van a cambiar de opinión por lo que diga su humilde servidor. De forma similar, aquellos que lo repudiamos no nos vamos a volver sus fans luego de leer un blog pro-CCS.
El objetivo de este post es advertir a los jóvenes que no lo conocen, o que se sienten indefinidos en su postura hacia las obras de Carlos Cuauhtemoc Sánchez, que no lo lean.
Como obras de autoayuda, son teoreticamente útiles. Como literatura, sus libros son menos que basura. Cómo ídolo y ejemplo a seguir, es reprobable. No dejen que un moralista persinado pseudo escritorete les diga que hacer. No dejen que ese bolonio les prive de la experiencia de vivir, con todas sus altas y bajas. No permitan que les quiten su razonamiento, su capacidad de discernir y, últimadamente de escoger. Y menos que lo haga un ingenierete cuya escritura es tan vomitiva que incluso lo induce a uno a poner en tela de juicio la libertad de expresión.
Sean libres.
- El Jaguar
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